Cómo cocinar en tu sartén de acero inoxidable

aunque no tengas ni pajolera idea de por dónde empezar

Sara Espinosa
Sara Espinosa | Líder en Ecovidasolar
26/10/2021 | Actualizado: 07/08/2022 26/10/2021
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Cómo cocinar en tu sartén de acero inoxidable
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Hoy nos metemos en vereda para descubrir las claves de los fogones cocinando en acero inoxidable, tanto si tienes experiencia como si necesitas unas buenas nociones iniciales de cocina para empezar.

¿Al lío?

¡Al lío!

Cómo usar la sartén de acero inoxidable como un auténtico chef de alta cocina

Cuando hablamos de cocinar con sartenes de acero inoxidable  hablamos de cocinar sin antiadherentes ni recubrimientos artificiales con un material que, bien conservado, dura años, es ligero, fácil y versátil, y no migra ninguna sustancia a los alimentos.

Ahora bien, como ya sabrás, no vale usarla de cualquier forma; veamos cómo la usan los chefs y qué nociones de cocina necesitas para empezar de una buena vez.

La clave para el control de tu sartén de acero inoxidable 

Si tienes una sartén de acero inoxidable (o estás pensando en tenerla) lo más importante que debes tener en cuenta desde el principio es LA TEMPERATURA.

Quizá es lo que más te cueste pillar, pero en cuanto lo hagas una vez y lo tengas claro, te aseguro que no te supondrá ningún problema y conseguirás una capa antiadherente natural 100% saludable y sin necesidad de ningún recubrimiento.

Cómo crear el antiadherente natural en 4 pasos

Esta prueba sirve para empezar a conocer tu sartén de acero inoxidable, los tiempos y la temperatura. Se echa el agua para saber si la sartén está a punto para empezar a trabajar con ella al principio.

Cuando tengas manejo es que ni la vas a tener que hacer.

Apunta.

  1. Calienta la sartén y haz la prueba del agua.
  2. Añade aceite o grasa vegetal.
  3. Dale un meneo para que impregne toda la superficie, retirando la sartén cuando empiece a humear.
  4. Cuando esté fría, pásale un papel de cocina para retirar el aceite sobrante.
Prueba del agua en la sartén de acero inoxidable sin níquel de 18 cm que usamos en casa.

Y listo: esta es la temperatura ideal para empezar a trabajar con ella. Espera que el agua se evapore, echa el aceite baja el fuego y empieza a cocinar.

Aquí se acabaría la explicación porque básicamente esto es todo lo que se necesita para empezar a cocinar. 

Repite la prueba del agua cada vez que la utilices y cocina tu receta normal. 

Llegará un punto en el que no tengas que hacer esta prueba nunca más.

Pero puede que nos falte experiencia, que todavía no tengamos el tranquillo cogido así que vamos con unas claves que seguro que te vienen de perlas.

Las 9 claves para cocinar con tu sartén de acero inoxidable (aunque no tengas ni pajolera idea de por dónde empezar)

Nuestras sartenes, woks y parrillas en acero inoxidable son la caña, pero hoy no vengo a decirte eso —que ya te lo he dicho varias veces porque me encantan— sino a darte las pautas básicas para que cocines sin complejos y aprendas las bases que te lleven a manejar tu sartén como alguien profesional.

Lo vemos en 9 puntos.

#1 Hazte con nociones básicas de cocina

Para empezar, los elementos básicos de la cocina son 3:

  1. Los tiempos.
  2. Los ingredientes.
  3. La temperatura.

Luego pueden entrar otros factores en acción, pero la base está en ellos.

Te lo explico con ejemplos.

Los tiempos. No tardas lo mismo en preparar una tortilla francesa o unos espárragos a la plancha que un potaje de garbanzos con acelgas. Cada preparación puede requerir un tiempo variable.

Los ingredientes. La patata y el boniato se comportan de forma distinta a las espinacas o las acelgas. La naturaleza de la materia prima es el siguiente factor clave.

La temperatura. Un fuego alto, medio o bajo cocina los alimentos de forma distinta, consiguiendo texturas y sabores diferentes. (Cuando una se acercaba a la cocina, las madres ya nos decían que quemaba… por algo sería).

#2 Conoce el material que estás usando: acero inoxidable sin níquel

Una molona sartén de acero inoxidable funciona sin recubrimientos (es puro material de aleación), absorbe muy rápido el calor (y lo transmite, también), y mantiene las propiedades y los sabores de los alimentos estupendamente.

Es un material saludable pero es diferente a todo lo que has tenido antes así que: tendremos que hacer las cosas de otra manera.

La cosa es que no debes quitarle el ojo nunca.

Como no tiene recubrimientos como las sartenes habituales, tampoco trae antiadherente incorporado, pero se lo crearemos nosotros de forma natural, después de conseguir la temperatura adecuada mediante la prueba del agua, como te contaba antes.

#3 Curando tu sartén de acero inoxidable

Para la curación del acero inoxidable escribí un artículo muy completito, para sartenes, woks, ollas y cacerolas.

Curando la sartén de acero inoxidable sin níquel con aceite vegetal

Es sencillo, no te pienses que tiene complicación, pero te ayudará a conservarlas mejor y a que la capa antiadherente te dure más.

#4 Combinando de forma correcta la temperatura y los tiempos

Una vez que sabemos con qué ingredientes contamos y tenemos claras las nociones básicas de cocina, toca combinarlas.

La tortilla de patatas en sus mil vertientes es un ejemplo de qué pasa cuando alteramos y combinamos temperaturas y tiempos.

> Si la quieres más jugosa, el fuego será fuerte y, al voltearla, estará más tostadita.

> En cambio, si te gusta más cuajada, dejarás un fuego medio para que el huevo se cocine más por dentro y todo quede más compacto. 

#5 Conociendo el comportamiento del ingrediente que cocinas

Es importante que sepas que hay verduras y alimentos con más y menos dureza. 

Las espinacas y las acelgas tardan poco en cocinarse, mientras que los boniatos, la calabaza, la patata o la remolacha necesitan más tiempo de cocinado.

Otros alimentos tienen mucha facilidad para quemarse incluso a fuego medio. Por ejemplo, los pimientos se queman rápido por su piel fina.

Y otros alimentos tienen mucho jugo natural, y lo sueltan en contacto con el calor, y otros absorben con más facilidad.

#6 Controlando el uso de la grasa vegetal

Si acostumbras a cocinar con poco aceite no debes preocuparte. Lo importante al cocinar en acero inoxidable es que crees tu capa antiadherente previa, tanto si usas poco para cocinar a la plancha o sellar, como si quieres preparar una buena fritura.

#7 Limpia, usa y mantén tu sartén de forma correcta

Las manchas en el acero inoxidable pueden aparecer de forma natural al cocinar por diversas razones, y no son para alarmarse.

Alimentos incrustados, aceite quemado, restos de sal o manchitas azules… Hay de todo.

En cualquier caso, lo ideal es que mantengas una correcta limpieza del acero inoxidable, procurando no poner en remojo tu sartén hasta que no se enfríe, no usar el lavavajillas y evitar detergentes y estropajos abrasivos.

#8 Cocinar con huevos: revueltos perfectos y una tortilla que no se pega

Una de las principales dudas sobre el acero inoxidable al pensar en que se pega son las deliciosas tortillas o los huevos.

Pues bien: aquí los chefs tampoco se despegan del acero inoxidable.

La solución para que no se te pegue nada es crear tu propia capa antiadherente, realizando siempre la prueba del agua antes para asegurarte la temperatura óptima, que es, como te decía antes, la clave. Y luego, creando la antiadherencia cocinando el propio alimento.

Ejemplo 1: cómo se hace un huevo en sartén acero inoxidable

Un huevo bien hecho en la sartén de acero inoxidable se consigue calentando muy bien la sartén con la prueba del agua —sé que sueno pesada con la prueba del agua, pero es ES BÁSICA para no fallar—, poniendo una buena base de aceite vegetal (el de oliva es estupendo) y sellando, en apenas un minuto, su base. Echa el huevo con fuego alto y baja la temperatura inmediatamente para que el huevo crea su película antiadherente y no se quede agarrado a la sartén.

Las primeras veces puede que el huevo se te agarre a la sartén, no pasa nada es cuestión de práctica y de repetir hasta que le cojas el truco. Si eso ocurre, simplemente no toques el huevo y retira del fuego la sartén. Pasado un par de minutos la base del huevo se despega de la base de tu sartén y podrás despegar tu huevo frito. Si aún está algo crudo puedes subir la temperatura para terminar de cocinarlo.

Ya le irás cogiendo el punto al mecanismo y al control de temperatura en las siguientes veces.

Con una espátula, de silicona platino a poder ser, vas moviendo el aceite caliente sobre el huevo, y lo sacas rápidamente.

Y listo. 

No es necesario usar ni mucho aceite, ni esperar a que el aceite eche humo negro ni nada por el estilo.

Como ves, un huevo frito no se pega en una sartén de acero inoxidable.

Ejemplo 2: cómo se hace tortilla en acero inoxidable

Para una tortilla de patatas sírvete de la misma forma, creando el antiadherente previo.

  1. Prueba del agua.
  2. Capa de aceite o grasa vegetal.
  3. Meneo de la sartén por la superficie.
  4. Papel absorbente para eliminar el exceso cuando esté fría.
  5. Prueba del agua y temperatura a punto.

Y entonces ya puedes echar las patatas ligadas con el huevo según tu receta, a un fuego lento-medio. Es cuestión de gustos, hay quien disfruta de una tortilla más o menos hecha, cuajada o con mucha jugosidad.

Deja que se selle la base de la tortilla y que quede suelta sin que se agarre, y luego, baja el fuego para que se cueza.

El acero inoxidable absorbe muy rápido el calor: NO LE QUITES EL OJO AL FUEGO.

Cuando llegue la hora de dar la vuelta, saca la tortilla con ayuda de un plato llano. Deja reposar allí.

Vuelve a calentar tu sartén con fuego y si es necesario añade otro poco de aceite. Echa la otra cara de la tortilla hasta que selle su base quedando suelta sin agarre, y luego, baja el fuego para que se cueza.

En la foto estás viendo cómo cociné una tortilla de patatas en la sartén de acero inoxidable y que al dar la vuelta no queda nada pegada.

Cocinar con sartén de acero inoxidable y hacer una tortilla de patatas sin que se pegue es posible.

#9 Cocinar carnes, verduras y otras preparaciones en una sartén de acero inoxidable

Para cocinar carnes debes tener en cuenta el sellado, que crea una especie de costra para que el agua no salga y quede jugosa.

Una vez creada la capa antiadherente, pon la carne sazonada a fuego fuerte y, cuando veas que está tostadita por esa cara, dale una sola vuelta más. Si notas que la carne se te agarra a la sartén simplemente baja la temperatura o aparta la sartén del fuego, pasado un minuto podrás comprobar que el filete se ha soltado del agarre de la sartén.

Y listo.

Filete a la plancha hecho en sartén de acero inoxidable sin níquel. La carne no se agarra si respetamos los tiempos y el nivel de fuego para cocinar carne a la plancha.

Para verduras y otras preparaciones como una bechamel, funciona igual. Debemos controlar bien los tiempos y el fuego.

Conclusión

En nuestras recomendaciones de uso que llegan por e-mail cuando compras nuestras sartenes tienes unos vídeos básicos, muy cortitos que hemos hecho para que todas las personas puedan iniciarse con más seguridad en el uso de una sartén de acero inoxidable.

Una vez que aprendes las nociones básicas de cocina y cómo responde el acero inoxidable al calor, puedes crear el antiadherente natural, obtener la temperatura ideal con la prueba del agua para que nada se te pegue… y disfrutar.

Sé que muchas veces es muy difícil el cambio.

Lo sé por propia experiencia, además.

Pero sé de buena fe que el acero inoxidable sin níquel es una opción muy buena, económica y más saludable para muchas personas que buscan hacer las cosas de forma diferente para cuidar de su propia salud.

Pero para conseguir resultados diferentes es importante tener en cuenta que es necesario hacer cosas de manera diferente.

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