Cómo vivo el batch cooking: mi método propio más allá de cocinar por lotes

Ya sé que si hablo de batch cooking te viene a la cabeza la costumbre de cocinar una vez para toda la semana.

Es así como te lo he contado otras veces; y no vengo a repetirme.

Más bien hoy me gustaría compartir contigo cómo lo vivo yo, de forma un poquito más personal.

Te invito a un paseo con la Ecofamily. 🙂

Qué significa para mí cocinar para toda la semana

Para mí el batch cooking que cocina una vez para toda la semana no es simplemente hacer un plan de comida por lotes.

Esa es la versión práctica, el método; lo que hay que hacer.

A mí el batch cooking lo que me resuelve es la eterna cuestión de cómo comer bien todos los días.

Mi antigua Sara —a la que agradezco infinitamente por todo lo que hizo en su momento— tuvo una racha en la que se comía el coco cada día y cada mes por el tema del menú semanal.

¿Por qué?

Porque, básicamente, NO HABÍA menú semanal.

Cocinaba rápido y mal la comida —en tarros y ecológica, sí, pero precocinada, al fin y al cabo— y no se ocupaba de un equilibrio nutricional, por ejemplo.

Llegaba a las 3 de la tarde a casa del trabajo de entonces y tiraba de lo que había.

Así de simple.

Por otra parte, sentía un poco de «culpa» por no cuidar en condiciones la alimentación de la familia; o por no ponerle más atención a algo tan básico y tan necesario como es la preparación de una comida saludable, equilibrada y hecha en casa.

El batch cooking es mucho más que la preparación de comida en lotes. Es parte de un gran «todo» en tu casa.

Confieso que tuve algunos episodios en los que me saboteaba a mí misma, y no estaba tranquila porque tenía dentro de mí una voz diciéndome:

—Quieres comer mejor, sano y rico. No quieres seguir a salto de mata con la alimentación de todos. Es así.

Y así fue.

Sin embargo, el momento más difícil fue darme cuenta de que todo tenía que cambiar.

Poco a poco fui tomando conciencia, y aquella Sara antigua se puso las pilas para generar, paso a paso, los pequeños cambios que me llevaron a crear un método propio que no solo solucionase el quebradero de cabeza del menú semanal, sino que también aliviara la sensación incómoda de descuidar algo tan importante para el bienestar y la salud de la familia como es comer sano… sin pasarme la vida en la cocina.

Con esto quiero decir que no solamente conseguí ahorrar tiempo —que es una de las ventajas del batch cooking que más resuenan—, sino que, desde que lo practico —tirando de mis leales compañeros, los tuppers al vacío—, vivo con mucha más paz mental.

Ahora los almuerzos, las cenas, las meriendas y los desayunos tienen otra esencia, otro significado, otra cara.

Son parte de un cuidado placentero, un hábito saludable más.

Y siento que no tiene precio.

Cómo vivo el batch cooking y cuándo empieza en mi caso

Como te adelantaba, cuando me planteo cómo preparar la comida para toda la semana usando la cocción por lotes el tema empieza desde mucho antes de meter mano a los fogones.

Por ejemplo, en casa no usamos congelador.

Creemos que los alimentos frescos conservan mejor las propiedades, los nutrientes y los sabores sin congelarlos y, en su lugar, utilizamos un frigorífico más grande donde guardamos los envases y los tuppers al vacío con los platos preparados.

Pero no nos adelantemos.

Voy a explicarte el paso a paso de mi proceso, para que te inspires y tomes notas de lo que mejor te venga.

Parte 1: la compra consciente y la despensa organizada

Empiezo desde aquí.

Cuando voy a hacer la compra procuro evitar residuos innecesarios, como bolsas de plástico o cualquier otro envase que genere ruido en mi cocina o despensa.

Así que me llevo los tuppers de tritán para ir envasando al vacío lo que compro —siempre busco comprar a granel— y, cuando llego a casa, lo meto directamente a la nevera o a la despensa, que se mantiene sana, limpia y organizada.

Esta es mi despensa y con este sistema me ayuda mucho a mantenerla optimizada y a hacer buenas compras para que sean más frescos.

«¿Armas el pollo para sacar los tuppers y envasarlos al vacío allí mismo?», te puedes estar preguntando.

La respuesta es sí.

Y lo mejor es que, cuando lo hago, hay personas que lo descubren y lo celebran como buena idea.

Además, ya no pierdo el tiempo colocando cosas cuando llego, ni se me llena el cubo de basura o de infinitos plásticos para reciclar en el contenedor amarillo.

De la compra va derechito a la despensa. 

En un ratito te explico cómo hago para comprar lo justo y lo necesario.

Parte 2: la cocción por lotes en los fogones

En esta parte resuelvo la otra pregunta que tú también te estás haciendo:

«¿Sara, muy bien, pero a mí se me agotan las ideas… qué se puede comer rico y sano? No quiero pasar muchas horas en la cocina».

Pues mira, yo no me complico.

Más bien, SIMPLIFICO.

No quiero invertir mucho tiempo cocinando porque me gusta pasar el fin de semana divirtiéndome y con mi familia, así que tampoco preparo menús superelaborados.

Por ejemplo, cuezo determinadas legumbres al mismo tiempo, pero las preparo de forma diferente para no repetir platos, como te cuento en este artículo.

Con esto también ahorro energía, porque necesito menos electricidad o fuego para cocinar varias cosas de una sola vez.

Para que te hagas una idea, mi batch cooking dura entre 40 y 120 minutos (cuando me vengo arriba). Y luego, entre semana, con 10-15 minutos remato el plato, y listo.

Al principio quizá tardas un poco más, pero con la práctica mejoras.

A veces incluso preparo comidas completas sencillas (lo que se conoce como meal prep).

Parte 3: el envasado para que dure hasta 5 veces más

Cuando tengo listas las preparaciones base es cuando entran en acción, de nuevo, mis tuppers al vacío y, dependiendo del plato, la máquina envasadora.

Aquí la clave para la conservación de los alimentos es realizar correctamente el vacío, ya sea con la bomba manual, con la eléctrica o con el conector que traen las máquinas envasadoras de Status si contamos con más de 3 tuppers.

Aquí tienes mis consejos para acertar al elegir tus tuppers:

Y aquí, el anlisis de todas las envasadoras al vacío para elegir una que se adapte a nuestra manera de hacer las cosas en casa:

Parte 4: el disfrute saludable

Cuando llega la hora de comer no hay más misterio que sacar el tupper de la nevera, armar el plato, calentarlo y listo.

A disfrutar de un plato en condiciones, saludable, rico y económico.

Porque esa es otra ventaja que he notado muchísimo en el día a día: una bajada buena en el presupuesto de la compra.

Es lo que tiene optimizar el gasto. 😉

Ventajas del batch cooking

Cada quien encuentra sus propias mejoras, pero, en mi caso, los grandes beneficios del batch cooking son:

  1. LA PAZ MENTAL. Esto me lo da la máxima de planificar el menú, sin comerme el tarro cada día pensando en qué comer. Pienso una vez, compro una vez, cocino una vez, envaso una vez, y disfrutamos toda la semana.
  2. EL AHORRO DIARIO. Como planifico el menú, sé qué voy a necesitar. Hago la lista de la compra específicamente para las recetas del menú. Y el bolsillo lo nota, porque no compramos nada que no vayamos a utilizar, y, encima, no generamos desperdicio alimentario. Los restos los usamos para compostar.
  3. UNA SALUD DELICIOSA. El menú semanal es sano y sencillo, pero está buenísimo porque me hago un recetario propio con platos que nos gustan y, poco a poco, voy ampliándolo con lo que pruebo y descubrimos por ahí.

Todo esto lo consigo también porque cuido la conservación de los alimentos, utilizando la despensa y la máquina envasadora al vacío como aliadas, además de los tuppers tanto de vidrio de borosilicato como de tritán.

Conclusión: mucho más que cocinar por lotes

El batch cooking, para mí, es ahorro de tiempo, de dinero y de energía, sí.

Pero, sobre todo, es la tranquilidad de saber que en casa comemos bien sin tener que pasar muchas horas delante de los fogones, además de hacer una compra zero waste y mucho más consciente tanto para el planeta como para nosotros.

En resumen.

Probar siempre merece la pena, y, aunque los cambios pueden costar un poco al inicio, te animo a que encuentres tu propia manera. Toma prestado lo que quieras de la mía. 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba