Cómo empezar con tu vermicompostera desde cero para obtener un oro compost que es cosa fina

Es probable que, cuando pienses en compostar con lombrices, lo primero que te venga a la cabeza sea la imagen de todas (o un buen puñado de ellas, al menos) escapándosete por el suelo de la casa.

Sin embargo, la realidad del vermicompostaje —bien hecho, claro— es muy distinta.

Hoy vengo dispuesta a enseñarte a montar una vermicompostera en casa para que obtengas un abono natural superfértil, que inyecte vida a tus cultivos y que reduzca tu basura orgánica mientras devuelves a la tierra toda la vida que te da mediante los alimentos que consumes.

Y lo mejor: de forma fácil, sencilla y cómoda.

¿Preparados?

¿Listos!

¡Al lío! 

Cómo empezar a compostar en condiciones

Fede y yo empezamos a compostar en casa hace 10 años, cuando comenzamos con el huerto, así que ya lo tenemos interiorizado.

Si tú todavía no has empezado y tienes ganas, te recomiendo que lo primero que hagas, si no tienes huerto, es enterarte de plantas de compost locales o huertos vecinales que haya en tu zona para llevar tu compost cuando lo tengas hecho.

Dicho esto, una de nuestras principales dudas era qué compostar.

«¿Metemos todo? ¿En qué orden? ¿No habrá alguna cosa que dé problema al mezclarse con otros restos?»

Investigamos, probamos y observamos mediante la experiencia propia.

Y hoy puedo asegurarte que la materia orgánica no tiene complicación, y que sabiendo qué puedes compostar y qué no, puedes empezar en tu casa sin problemas, tanto si vives en un piso en una ciudad (donde puede irte genial el método Bokashi) como si vives en una casa con patio o en el campo, donde empezar con el vermicompostaje —cuya preparación vamos a detallar hoy— te irá estupendamente.

Compostando con lombrices: la magia de la naturaleza viva

El vermicompostaje, o compostar con lombrices, es una forma de descomponer la materia orgánica para convertirla en abono natural no solo a través de la fermentación de la materia orgánica, sino también a través de la acción descomponedora que las lombrices ejercen sobre ella.

Si recuerdas el proceso de fermentación:

Dos o más elementos naturales se juntan. Por ejemplo, la harina y el agua para la masa madre; el hongo del kéfir de agua con agua y azúcar; el del kéfir del leche con leche fresca.

Al unir ambos y dejarlos reposar, el oxígeno desaparece lentamente. Es lo que el químico Pasteur llamaba «la vida sin el aire».

Una vez sin oxígeno, los elementos reaccionan químicamente entre sí. Se alimentan unos de otros, se asocian y se autocultivan para reproducirse.

El resultado es una levadura, fermento u hongo con vida propia, como microorganismo vivo.

Y ya está.

Eso es la fermentación.

Este proceso aplica igual en los restos orgánicos de los alimentos que sobran en nuestra cocina.

«Sara, pero ¿qué pintan las lombrices en todo esto?»

Las lombrices aceleran el proceso de descomposición de la materia orgánica alimentándose de los restos orgánicos que metemos en la compostera.

Es decir, la fermentación sucede por un lado, y las lombrices trabajan en la descomposición de forma simultánea.

Esta vida extra da como resultado el humus de lombriz —oro en forma de compost, de lo rico que es—, ideal para abonar la tierra sin acudir a fertilizantes químicos industriales o inyecciones en vena de minerales tratados para los cultivos o las plantas.

Es por eso que compostando, y a partir de la descomposición, estamos creando un ecosistema con vida propia para dar más vida a nuevos cultivos o frutos.

El vermicompost es el abono más ecológico que existe, porque respeta el ciclo natural de las plantas y del suelo junto a las lombrices, las llamadas «ingenieras de la tierra». 

Por otra parte, si compostas con lombrices obtienes un rico y nutritivo té de lombriz —o líquido lixiviado— que, al mezclar con agua en una proporción 1:10 (90% agua + 10% lixiviado), da a tus plantas un chute de alimento que te agradecerán desde el minuto uno.

Este es el té de las lombrices de mi lombricompostera Eco Worm

Ahora sí, veamos cómo meterle mano a la vermicompostera una vez que la tienes en casa.

Cómo empezar con lombricompostera sin hacerse el lío con las lombrices

Antes de nada, compostar no debe suponerte un engorro, sino un hábito sencillo, fácil y cómodo para tu día a día.

De lo contrario, no lo vas a mantener.

Por eso, voy a ir al grano para contarte qué necesitas para empezar, y verás que no es difícil ni requiere mucho trabajo.

Paso #1: reunir los ingredientes

  • 1 humus de lombriz o, si no tienes acceso a ello, sustrato de coco o sustrato vegetal
  • hojas secas y ramitas finas
  • paja (opcional)
  • papeles y cartones (libres de plásticos y colores) en tiras o trozos muy pequeños
  • bolsas de té de papel
  • posos de café usados
  • césped recién cortado o restos de alimentos vegetales cortados en trozos pequeños
  • lombrices (las puedes conseguir directamente del campo con una pala, y también nos las puedes pedir en tienda@ecovidasolar.es bajo disponibilidad del criadero).

ECOCONSEJO:

Si te da cosita tocar las lombrices, no te preocupes, porque no vas a necesitar manosearlas ni las vas a ver salvo en el momento en que las introduzcas en la vermicompostera. Luego se pondrán a hacer su trabajo y tú no tendrás que hacer nada con ellas. 

Ponte unos guantes gruesos cuando la montes, y listo.

Sigamos.

Estas son las partes o pisos de una vermicompostera, este modelo en concreto es Eco Worm

Paso #2: colocar el papel y regarlo

Una vez que tengas todos los ingredientes localizados y a mano, levanta los pisos superiores de la vermicompostera.

El piso 1 queda vacío.

Vamos a llenar el piso 2 conforme te explico ahora.

PISO 2: papel y cartón, agua
Saca el compartimento superior con los dos últimos pisos y agrega el papel y el cartón, siempre libre de tintas (que no sean naturales) y de plásticos. La lombricompostera EcoWorm incluye una especie de filtro redondo a base de acolchado de celulosa y esto sería suficiente. Yo al mío le puse también papel y cartón.
Riégalo con un poco de agua.
El piso 1 quedará como depósito vacío para el líquido lixiviado, gracias al filtro que hay entre el piso 1 y el piso 2.
Papeles y cartón que he utilizado sirven para la vermicompostera

Paso #3 agregar el humus de lombriz

Seguimos en el piso 2.

Una vez que lo tengas regadito, agrega directamente el humus de lombriz o el sustrato de coco o sustrato vegetal sobre el papel y el cartón. 

PISO 2: humus Agrega el humus de lombriz, o sustrato de coco o vegetal.
Llena el recipiente hasta que el piso 2 esté lleno. 
Ayúdate de las manos para desmenuzar los trozos que veas grandecitos. 
Abajo hemos echado cartón, papel y agua. Luego encima colocamos el humus de lombriz que tengo preparado. Si no tienes humus puedes usar sustrato de coco que va genial.

Una vez que tengas el piso 2 listo, tapa la vermicompostera con el siguiente piso. 

Ahora estaremos en el piso 3, y vamos a por nuestras lombrices. 🙂

Paso #4: incorporar las lombrices

Coloca el compartimento del piso 3, el que tiene un suelo como de rejilla, y coloca ahí las lombrices con su tierra.

PISO 3: lombrices Las lombrices van a moverse solas dentro de la vermicompostera para alimentarse de los restos que les dejemos.
Los restos orgánicos, que son lo que más les gusta, estarán justo encima, y los agregaremos en el siguiente paso.

En esta parte será donde habitarán las lombrices, a gustito y con una temperatura más fresca. 

Por eso, tú no las verás desde fuera.

Ellas además buscan la oscuridad, les encanta estar escondidas.
Para empezar puedes tener entre 100-300 lombrices, no más.

Paso #5 añadir los restos orgánicos marrones

Aquí es donde pondremos los restos orgánicos marrones que se componen de hojas secas, ramas, papel, cartón. Evita a toda costa las hojas de pino y similares porque suelen tardar mucho en descomponerse y tienen un pH muy bajo.


PISO 4: restos orgánicos marrones

Pon primero las hojas secas, los trocitos de pape en tiras o trozos y la parte marrón compuesta de hojas y ramitas.
Agrega estos restos orgánicos bien picaditos.
Lucía me ayudó mucho seleccionando hojas y las ramitas más finas que recogimos cerca de la huerta

Paso #6: colocar los restos orgánicos verdes

Para terminar el montaje de la vermicompostera, agrega la última capa en el piso 5: los restos orgánicos verdes

PISO 5: restos orgánicos verdes Echa restos orgánicos de alimentos bien picaditos, pueden estar húmedos y también puedes echar posos de café que también se consideran, a pesar de su color, restos orgánicos verdes.
Encima de todo lo anterior, necesitamos poner restos orgánicos ligeros, como algo de paja, ramitas secas o algunas hojas. Estos se encargarán de proteger la parte húmeda del piso 4 para que las lombrices hagan su trabajo, así como el ecosistema sin generar olor.
Encima de esta capa de orgánicos verdes colocamos hojas, paja o ramitas secas para cubrir la superficie y protegerla de la humedad

¿En qué proporción introducimos los marrones y los verdes?

Yo no sigo una regla exacta, pero más o menos tengo en cuenta que haya mitad y mitad de materia de restos verdes y de color marrón.

Evita poner cítricos y pieles de cítricos porque, al descomponerse, crean un hongo de la familia de la penicilina que frena la descomposición. Esto también le pasa a la cebolla (aunque no a su piel). En este post te cuento qué puedes compostar y qué no.

Una vez que hayas montado este ecosistema dentro de la vermicompostera, ya la puedes meter en tu cocina.

Ahora sí: tienes todo listo para echar los restos orgánicos que vayas generando en tu día a día, en lugar de tirarlos al cubo de la basura donde todo se mezcla y se va a los vertederos tradicionales.

Conforme agregues estos restos orgánicos en el último piso, agrega unas hojitas secas —pueden ser del árbol que quieras, menos del pino— por encima, y listo.

No genera mal olor, ni suciedad, ni nada.

Y tampoco tendrás que estar pendiente de que las lombrices se te vayan de paseo, te lo aseguro. (Se quedarán entre los pisos 2 y 4).

Qué cuidados necesita tu lombricompostera

El mejor lugar para tu vermi-compostera es el patio, o al aire libre, aunque también puedes ponerla en la cocina si tienes espacio.

No obstante, para que las lombrices estén a gusto y hagan su trabajo en condiciones te voy a dejar unas consideraciones interesantes.

Ten en cuenta que son seres vivos, y que tampoco es cuestión de echarles ahí de tó y olvidarte de que existen. Las pobres no se lo merecen, ¿no te parece? 😉

Veamos qué necesitas para cuidar a tus lombrices y a tu vermicompostera.

Con esto el compost te va a salir fenomenal y vas a amar reducir tus residuos orgánicos en un 50% de lo que ahora mismo generas.

1. Mantener la proporción húmedo-seco

Agrega residuos secos al mismo tiempo  que agregas residuos húmedos. Esto evita que el ambiente pierda la humedad que necesitan las lombrices para vivir, o que exceda lo necesario y se «ahoguen».

2. Evitar moscas o insectos en la superficie

Esto es más una comodidad para ti, pero también se trata de eso.

Tapa con hojas secas o con un poco de sustrato de coco las cáscaras más frescas para ahuyentar insectos. De todas maneras, si se cuela algunas es normal porque también son animales descomponedores.

En Ecovidasolar también tenemos microorganismos aceleradores secos que puedes poner aquí.

3. Airear la vermicompostera

La fermentación de la materia orgánica se produce en presencia de oxígeno, para que no aumente la temperatura.

Por eso, un par de veces a la semana simplemente levantas los pisos 3, 4 y 5, y, con una pequeña pala o cultivador, mueves un poquito el sustrato o el humus de lombriz para comprobar que todo va genial.

No es necesario que desordenes todo el sustrato o humus; basta con que lo muevas un poco para que haya movimiento y el aire circule un poco.

4. Obtener el humus de lombriz

De esta capa obtendrás el humus de lombriz, ideal para echar directamente con tu tierra de cultivo (o sustrato vegetal) en unas 3-4 semanas. También puedes enviarlo a tu centro de compostaje o huerto vecinal más cercano (y si aún no conoces, busca, busca, que por algo hay que empezar).

NOTA IMPORTANTE: no tienes que preocuparte por el frío y las temperaturas bajas. Dentro de la vermicompostera se genera calor por la fermentación, y las lombrices están seguras dentro de su propio ecosistema. 🙂

Esto… no es todo, amigos

El método del vermicompost es uno de los que mejor compost da por la actividad de las lombrices, y puedes usarlo directamente sobre la tierra porque está muy bien equilibrado en nutrientes.

Sin embargo, no es el único.

El método Bokashi, acelerado por microorganismos, es ideal si vives en un piso, y la versión clásica sin lombrices también es buena, aunque tarde más.

Si te ha gustado, traeremos más cositas pronto, que el compostaje, aunque no lo digan las noticias, es una bonita forma de mejorar no solo nuestro presente, sino también nuestro futuro. 🧡

P. D.: ¿dudas, sugerencias, impresiones? Cuéntame qué te ha parecido esto de montar una vermicompostera, y si te animarías a empezar a compostar con lombrices. Como siempre, te leo en comentarios.

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